Os voy a escribir esto mientras me como un par de mini-Croissants que preparé anoche y he horneado esta misma mañana; madre mía
que bueno es levantarse y comenzar el día de esta manera.
Esta receta hay que tomársela con calma, aquí las prisas no valen de nada; incluso os diría que podéis comenzarla un día y terminarla al siguiente.
Es la primera laboriosa que vamos a hacer, no digo difícil porque lo único que hay que tener en cuenta es seguir los pasos que os voy poniendo y ser cuidadoso (no estamos hablando de enhebrar una aguja con una mano detrás de la espalda, un ojo tapado y un guante de boxeo en la otra mano...jejeje, solo de hacer una masa de hojaldre...), así que...
que nadie se asuste. Pues sí, para hacer Croissants
hay que preparar una masa de hojaldre, pero una con levadura y algún que otro ingrediente diferente a la receta básica.
Por ir centrándonos un poco, el
hojaldre es una masa (harina, agua,...) y mantequilla, que tras el proceso que veremos ahora, queda de forma que
se van alternando una capa de masa, otra de mantequilla, una de masa, otra de mantequilla, ... muchas veces y muuuuy finas. El hojaldre normal lo podéis adquirir congelado en el super (ahora incluso refrigerado), pero esto es una de las cosas que también hay que probar a hacer al menos una vez,
porque el hojaldre hecho en casa... es otra historia.